Muñecas sin Rostro

Me atrevo asegurar que casi todos tenemos una en casa. Ellas, protagonistas de algún rincón de la sala o estancia, dueñas de una gracia única, se encargaban de dar la bienvenida a todo el que llegaba. Quizás, su más original característica sea que pese a su carencia facial, no dejan de tener expresividad. Al contrario, se destacan dentro de las muestras artesanales más representativas de la industria dominicana. Muñecas sin rostro (retrato del arte Dominicano)

Muñecas sin Rostro

Se trata de las simpáticas y memorables muñecas sin rostro. Esta tradición artesanal, oriunda de Moca, forma parte de lo que los dominicanos somos como cultura, representa la creatividad del arte criollo, un elemento que más que adornar un espacio físico, engalana nuestra memoria con inolvidables recuerdos.

Conocidas también como Limmé, las muñecas sin rostro resultan ser un gran motivo de atracción y curiosidad de los extranjeros que visitan República Dominicana. Y es que desde que la observan, se cuestionan la razón por la que no tienen rostro. En ese sentido, algunas de las versiones aseguran que se busca resaltar que los dominicanos, al provenir de la mezcla de varias razas, no tienen características fenotípicas definidas.

Lo cierto es que ya sea por moda, gusto o el interés de representar la realidad latinoamericana repleta de sincretismo cultural, estas muñecas no tendrán un rostro que mostrar, pero sí mucho que contar.

Muñecas sin Rostro

La historia de las muñecas sin rostro se pierde en el tiempo, pero se ubica en la comunidad rural de Higüerito en Moca, la misma que en sus inicios fuera el centro industrial de utensilios para el hogar de esta ciudad y las zonas cercanas. Para su elaboración se utiliza el barro, así como un material muy delicado llamado porcelanicrón.

De manera pues, que es indudable el gran valor que tienen estas piezas de pura artesanía criolla. Valor probado por su calidad artística y técnica, por la que han logrado una gran demanda internacional, a raíz de su presentación en diversas exposiciones y eventos turísticos.

Ya sabe. Cada vez que vea esa figura de vestido largo, algunas veces cargando tinajas, en otras vendiendo frutas o flores, talvez con un pañuelo en la cabeza o bien, modelando un elegante sombrero, alégrese. Sus ojos contemplan un símbolo fiel de la dominicanidad.

Muñecas sin Rostro
Muñecas sin Rostro