Alemania, sacado de cuentos de hadas

Con su importancia histórica y tradicionales lugares, Alemania cautiva cada año a la gente que la visita. Tiene tanto que mostrar, es un país que ha aportado al mundo la mayor cantidad de pensadores, músicos, y personajes ilustres que cualquier otro país del mundo.

Berlin

Entre sus ciudades turísticas destacan: Berín, capital de Alemania, ciudad de gran importancia a nivel mundial, el arte y aspecto cultural es muy evidente aquí.

Hamburgo, famosa por su cultura liberal y demasiado tolerante para muchos críticos, si llegas a ese destino no te pierdas sus casinos y clubes nocturnos, ideal para público joven. Múnich, lugar del famoso OKTOBERFEST.

Oktoberfest

El conocido “Oktoberfest” es una celebración que se lleva a cabo entre los meses de setiembre y octubre, es considerada la mayor celebración de Alemania, tiene una afluencia turística impresionante y dura entre 16 a 18 días.Es la fiesta de la cerveza, sólo cerveceras autorizadas pueden fabricar cerveza para este evento, pasando por una inspección minuciosa.

Se debe asistir con ropa típica, empieza con el primer desfile encabezado por el alcalde, estos representarían a los WIRTE, (eran los propietarios de las cervezas), acompañados de una pintoresca banda musical, aquí comienza la celebración que dará qué disfrutar durante 2 semanas.

Ahora para retroceder a nuestra niñez y a los cuentos de hadas, Alemania nos deleita con sus famosos castillos, entre los más asombrosos destacan: Castillo de Eltz, sobre el río Mosela, algunas partes de este castillo están abiertas al público. Castillo Neuschwanstein, fue mandado a construir por el rey Luis II. Castillo Mespelbrunn, uno de los más visitados de Alemania, parece sacado de un cuento, está en medio de un bosque.

Si queremos traer algún recuerdo de Alemania para nuestros familiares o para nosotros mismos, una buena elección sería la porcelana de Meissen, que es mundialmente reconocida por sus perfectos y finos acabados, tu familia y amigos te lo agradecerán.

Si hay algún edificio que podamos identificar con los cuentos de hadas, princesas y dragones es sin duda el fantástico castillo de Neuschwanstein, en la región alemana de Baviera. Su nombre también parece sacado de una leyenda medieval, ya que significa, literalmente, «castillo de la nueva piedra del cisne».

Si pensáis que estáis seguros de haber visto un castillo parecido en alguna película de dibujos animados, no os equivocáis. Walt Disney lo eligió como modelo para el castillo de la película La bella durmiente. De hecho, existe una réplica en el parque de atracciones de Disneyland.

El príncipe Luis II de Baviera concibió su construcción en 1868, buscando el lugar más idílico e inalcanzable de todos sus dominios. En aquella época, ya no existía la necesidad defensiva de castillos, pero él lo mandó construir pensando en su propio retiro.

Luis murió antes de verlo completamente finalizado. Para continuar con los tintes legendarios de la historia, el príncipe fue declarado demente y detenido, probablemente por conspiraciones de su propia familia, cansada de ver cómo se dilapidaba su dinero en proyectos fantasiosos como Neuschwanstein. Poco más tarde, Luis murió ahogado en su cautiverio, en extrañas circunstancias.

La idea del príncipe era construir un castillo que recordara al de los antiguos caballeros alemanes. Desde luego su espectacular arquitectura, con sus apuntadas torres, y su pintoresca localización, nos ayudan a transportarnos a esa época. Su interior (que no se permite fotografiar) también es espectacular. Es curioso saber que a pesar del aspecto ‘vintage’ del edificio, fue uno de los primeros en contar con electricidad desde el primer momento.

La decoración fue personalmente supervisada por Luis, y está inspirada en la obra del compositor Richard Wagner. El propio nombre de Neuschwanstein procede de Lohengrin, el caballero-cisne de la mitología alemana protagonista de una ópera de Wagner.

Luis no permitió visitas al castillo mientras estuvo vivo. Sin embargo, tras su muerte, la familia comenzó a permitir visitas, entre otras cosas para sufragar las deudas de su construcción. Hoy en día, pertenece al estado de Baviera y es una de las principales atracciones turísticas de Alemania, con cerca de millón y medio de visitantes anuales.

Como curiosidad, la imagen que ilustra la entrada es un fotocromo, es decir, una imagen obtenida a partir de un negativo en blanco y negro artificialmente coloreado. La imagen pertenece a la Biblioteca del Congreso de EE. UU. y es de dominio público.